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Lo que falló es la tela. El marco, casi nunca — y esa es la buena noticia.

Tela rota · Agujero por donde entró un pájaro o un gato · Tela floja que suena con el viento · Rendija en el lado por donde pasan los mosquitos · Cordón salido de su ranura · Cordón nuevo que no entra de ninguna manera · La mosquitera ya no asienta en el carril
10–18 %La compresión que sujeta la tela. Por debajo del 8 % se sale el primer día caluroso
0,5 mmToda la tolerancia. Con pie de rey, nunca con cinta métrica
20 minPor mosquitera, una vez has hecho una. Un kit cuesta 15–20 €
Fácil · Nunca te asomes a una ventana en altura

La ranura en corte, la mosquitera entera y el único número que decide

diagnose
Qué falló
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Ajuste
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Estado
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Siguiente
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dónde actuar avería correcto Pulsa la tela, el cordón o el marco

El cordón no pega, no pinza y no atornilla — acuña

Por el borde interior de cada marco de aluminio corre una ranura en U. Pones la tela sobre el marco y luego metes en esa ranura un cordón redondo de PVC o caucho — el cordón de sujeción — por encima de la tela. El cordón se aplasta, empuja hacia fuera contra las paredes de la ranura, y el rozamiento resultante es la única razón por la que la mosquitera queda tensa. No hay nada pegado. No hay nada apretado mecánicamente. Es un ajuste por rozamiento, y por eso el ajuste lo es todo.

El número que manda es la tasa de compresión: diámetro del cordón menos ancho de la ranura, dividido por el ancho de la ranura. La práctica de los fabricantes converge en 10 a 18 por ciento. Por debajo del 8 por ciento el rozamiento no existe y la tela se va desplazando — despacio al principio, y de golpe la primera semana de calor, cuando el PVC se ablanda y el cordón se sale de la ranura. Por encima del 20 por ciento o no asienta, o separa las paredes y parte las esquinas del marco. Una tela que se sale y una tela que cuelga suelen ser la misma avería: falta compresión.

Por eso una cinta métrica no sirve

Los diámetros van en pasos de una o dos décimas de milímetro: 3,2 — 3,6 — 4,0 — 4,5 — 5,0 mm. Ninguna cinta métrica los distingue, así que mide la ranura vacía o un trozo del cordón viejo con un pie de rey. En el cordón viejo, toma tres lecturas y quédate con la mayor coherente: un caucho comprimido durante años se lee más fino en los extremos que en el centro. Si dudas, compra dos medidas, corta una prueba de 6 cm, métela y juzga al tacto: debe asentar con una presión firme del pulgar y aguantar al tirar de la tela. Si entra sin ninguna resistencia, es demasiado fino; si el marco empieza a combarse, es demasiado grueso.

Otra regla que pilla a la gente: una tela más gruesa pide un cordón más fino. Las telas antigarras, solares y de seguridad tienen hilos más gruesos y ocupan más volumen dentro de la ranura. Si mantienes la medida original, no entrará. El gesto estándar es bajar una talla — de 4,1 mm a 3,6 mm.

Tres averías, tres respuestas distintas

Los detalles que deciden si el resultado parece profesional

Limpia la ranura antes de que vuelva a entrar nada — polvo, cola vieja y fibras de tela rotas impiden que el cordón llegue al fondo, que es el fallo oculto más frecuente y la razón por la que un trabajo que parecía perfecto se ablanda. Deja 2 a 3 cm de sobrante de tela por cada lado, y algo más en los dos lados largos de una corredera, porque ese sobrante es lo que cierra la rendija cuando el marco se ha deformado. Haz una pequeña muesca en diagonal en cada esquina, si no la tela se amontona ahí. Pasa primero la moleta convexa para marcar la tela dentro de la ranura, y luego la cóncava para meter el cordón, en pasadas cortas y regulares, comprobando la tensión cada pocos centímetros en vez de al final. No cortes el cordón en las esquinas — dóblalo. Y recorta con una hoja nueva por el exterior del cordón.

Antes de empezar. Simulación, no tu ventana real. Para y cambia el marco, o llama a alguien si el marco está hundido en forma de reloj de arena, si una escuadra de esquina está partida, si la propia ranura está rajada, o si un marco de madera está podrido — tela nueva en un marco muerto es dinero tirado. Para también si es una tela de seguridad o un marco con malla de seguridad integrada: eso está construido de otra manera y no es un trabajo de cordón. Nunca te asomes a una ventana en altura, no te subas a un alféizar ni a una silla inestable, y no trabajes sobre una mosquitera exterior desde dentro del hueco — sácala y ponla plana sobre una mesa. Si llegar a ella implica salir, es un trabajo para alguien con escalera y un segundo par de manos.

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