Por qué una lavadora «se niega» a desaguar (cuando nunca se negó a nada)
Al terminar el lavado, una bomba pequeña empuja el agua por una manguera hacia el bajante de la casa. En el camino, el agua debe cruzar un colador — el filtro de la bomba, tras una puertecita abajo al frente — porque el impulsor giratorio de la bomba no mastica monedas. Ese colador debería limpiarse cada dos o tres meses. Casi nadie lo hace. Un calcetín de bebé después, la bomba empuja contra un muro, y el tambor sigue lleno.
Qué culpable, según la evidencia
- La bomba zumba o gorgotea, el agua se queda → la trampa de monedas: monedas, horquillas, pelusa, el calcetín legendario. Abre la puertecita, desagua por el tubito, desenrosca, limpia.
- Mismos síntomas, pero la máquina se movió o está pegada a la pared → la manguera de desagüe: aplastada, o metida demasiado honda en el bajante.
- Espuma hasta el cristal, el agua apenas sale → espuma: detergente normal en una máquina HE, o simplemente demasiado. La bomba no puede empujar espuma — se ve exactamente igual que una avería de desagüe.
Un límite honesto: una bomba que zumba tras un filtro limpio es una bomba muerta — cambio de pieza, no limpieza. Silencio total en la fase de desagüe apunta al enclavamiento de seguridad de la puerta. Y agua que rebosa del bajante es la fontanería de tu casa: vierte un cubo — si desborda al instante, quieres un fontanero, no un técnico.