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Crees que está duro. Lleva un mes perdiendo agua.

El botón se queda abajo tras la descarga · Se oye agua en la cisterna todo el rato · Un hilo de agua al fondo de la taza · El botón sube lento y se siente blando · Hay que pulsar dos o tres veces · Un siseo fino que no para · Subió la factura sin cambiar hábitos
13 m³Un mes de agua por un hueco de 3 mm que nadie oye
1 segundoQuita la tapa y pulsa el botón. Ese gesto parte el problema en dos
0Piezas necesarias para las tres causas más frecuentes
Fácil · 10 minutos · Sin herramientas, sin piezas

La cisterna en corte: botones, varillas, válvula — y el hueco que es toda la historia

diagnose
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Estado
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Siguiente
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lo que hay que tocar avería correcto Haz clic en el botón, las varillas o la válvula

Un botón que no sube es una válvula que no cierra

El botón no toca el agua. Empuja una varilla, la varilla abre la válvula de descarga, y es la válvula al volver a apoyarse en su junta lo que termina la descarga. Así que un botón que se queda abajo es una varilla que sigue sujetando la válvula arriba: la cisterna se está vaciando en la taza de forma continua y la llave de entrada la rellena a la misma velocidad. No existe «un poco duro». Existe un inodoro que lleva perdiendo agua, en silencio, desde el día en que el botón se atascó por primera vez.

Ponle un número. Un hueco de unos tres milímetros — de los que no se oyen con el extractor encendido — deja pasar unos 0,3 litros por minuto. Eso es 430 litros al día, unos 13 m³ al mes, y a las tarifas habituales cuarenta o cincuenta al mes, todo el año. Y la reparación, en los tres casos más frecuentes, no cuesta nada y lleva menos tiempo que leer esta página.

Luego está la varilla, que falla en los dos sentidos con síntomas opuestos. Demasiado larga: la tapa la mantiene apretada contra la válvula de forma permanente, el botón no tiene recorrido para volver, la válvula nunca asienta y la cisterna pierde agua sin fin. Demasiado corta: pulsar casi no hace nada, la válvula abre apenas, la descarga es débil y pulsas otra vez. El ajuste correcto tiene un pequeño juego: pulsas suave y el agua arranca; sueltas y el botón vuelve con la válvula asentada detrás. Las cisternas de doble pulsador añaden un matiz: una varilla hace la descarga completa y la otra la media, y si miden lo mismo la media deja de funcionar bien.

Y la más barata de todas es la alineación. El bloque del botón es una pieza única metida en un agujero de la tapa, y ese bloque puede girar unos grados — casi siempre después de que alguien haya levantado la tapa para limpiar y la haya vuelto a poner sin cuidado. Unos grados bastan para que la varilla ya no empuje el centro de la válvula sino su borde: el botón baja, la varilla se atasca y nada la devuelve. Girar el cerco medio vuelta suele arreglarlo, y por eso tantas de estas averías se reparan por accidente.

Tres averías, y la prueba que las separa

Dos cosas que lo empeoran

No pongas pastillas de limpieza dentro de la cisterna. El gel que sueltan recubre la varilla, la junta y el asiento, y es lo bastante pegajoso para convertir una pieza libre en una pieza perezosa — además de envejecer el plástico. Si quieres la taza limpia, limpia la taza. Y nunca fuerces una varilla ni un clip de plástico: la mayoría tienen diez años, y una varilla rota convierte una reparación gratuita en un bloque de veinte euros. Fotografía el interior antes de desmontar nada — montar de vuelta es mucho más fácil con la foto.

Cuándo esto deja de ser gratis. Para y compra la pieza si el botón sigue blando y lento con la tapa quitada y la varilla desconectada: es el muelle de retorno, va dentro del bloque, así que el bloque es la pieza. Para si la varilla está rajada o visiblemente torcida, porque una varilla torcida roza de forma continua y seguirá atascándose. Para si la tapa superior de la válvula está rajada: en cisternas viejas el botón aprieta directamente sobre ella, y una tapa rajada bloquea el botón cada vez. Para si la cisterna está empotrada en la pared, porque quitar el panel es otro trabajo con otro riesgo. Y para si ves una grieta capilar en la cerámica — eso es un inodoro nuevo, no un botón nuevo. Y una más, la que más se diagnostica mal: si el botón sube perfectamente pero un minuto después sigues oyendo agua, el botón nunca fue el problema — es la junta de la válvula que está pasando, y la prueba son unas gotas de colorante alimentario: en la cisterna, sin descargar, y mira la taza.

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