El termo es un testigo, no un sospechoso
Un agua caliente floja suena a termo averiado, y casi nunca lo es. Mira lo que hay dentro de verdad: un depósito, una resistencia o un quemador, un termostato, una válvula de seguridad. Ninguna de esas piezas decide cuánta agua sale por la salida. La máquina es pasiva: el agua entra por la toma fría, se calienta, y sale por la salida caliente al caudal que la instalación quiera dar. Así que un caudal bajo solo puede ser una de tres cosas: entra poca, hay un atasco en el camino, o hay un atasco a la salida. El calentamiento no tiene nada que ver, y por eso un aparato que calienta de maravilla puede servir el agua a hilo.
De ahí la prueba más valiosa de esta página, que cuesta cinco segundos: abre el grifo frío, luego el caliente, y compara con dos dedos. Los dos flojos significa que el problema está aguas arriba del aparato — la red, un filtro común, un aireador atascado — y nada de lo que hagas en la máquina lo cambiará. Frío fuerte y caliente flojo significa que el fallo está del lado caliente, lo que lo reduce a tres sitios. Solo la ducha floja con el lavabo bien significa la alcachofa o su flexible, y el termo no tiene nada que ver.
El segundo hecho explica la tercera avería, y es la que más se malinterpreta. Un mezclador combina frío y caliente, y el termostático funciona equilibrando la presión de los dos lados. Si el lado caliente pierde presión — cal, una llave a medio abrir, un filtro atascado — el cartucho se desplaza hacia ese lado, así que el caudal se cae y la temperatura empieza a oscilar a la vez. Ese par es la firma: caudal bajo solo es un atasco en algún sitio; caudal bajo más temperatura inestable es la válvula. Y explica la otra queja que la gente cuenta por separado: alguien abre un grifo en la cocina y tu ducha se queda fría, porque el equilibrio se ha movido otra vez.
Tres averías, tres respuestas
Solo el lado caliente va flojo, y lo está desde el primer segundo, es un atasco, y el primer sitio donde mirar es el filtro de entrada: una malla pequeña dentro del racor de entrada fría, que está ahí para atrapar arenilla y trozos de cal antes de que lleguen al aparato. Cuando se atasca, limita todo el aparato, y el síntoma es exactamente ese: caudal caliente flojo con un frío perfectamente sano. Corta el suministro, desmonta el racor y mira — una costra blanca o gris, o una alfombra de arenilla, es la respuesta. Un cepillo de dientes y un baño de vinagre lo limpian, y no cuesta nada.
Caudal caliente flojo con una temperatura que no se está quieta es el mezclador. El cartucho se ha desplazado porque los dos lados ya no están equilibrados, y ese desplazamiento a la vez estrangula el caudal y arruina la mezcla. Antes de comprar nada, haz correr el caliente solo con el frío cerrado en su llave de escuadra: si el caudal sigue malo con el frío completamente fuera del circuito, la restricción está aguas arriba de la válvula y no dentro. Si mejora claramente, la válvula es la culpa — saca el cartucho, desincrústalo y cámbialo si las juntas están muertas.
Solo la ducha va floja es la más barata de las tres y no tiene nada que ver con el termo. Desenrosca la alcachofa y haz correr el flexible solo: fuerte por el flexible significa que la alcachofa está con cal, flojo por el flexible significa que el flexible se ha incrustado por dentro o su tubo interior se ha aplastado. Deja la alcachofa en vinagre toda la noche y despeja los agujeros con una aguja. Entiende por qué esta se instala sin que se note: la cal tapa los agujeros de forma uniforme, así que la ducha nunca parece atascada — solo se vuelve más suave y más floja durante meses, y la conclusión que se saca es que ha bajado la presión.