Inicio/Día a día/Manivela que patina

Gírala con nada colgado. Esa sola prueba dice si es el trinquete o el cable.

Hace clic y las barras no se mueven · Aguanta la ropa y luego baja sola · Se ponía cada vez más dura y de pronto se volvió ligera · Las barras cuelgan torcidas · Hubo un golpe y ahora nada funciona · Solo patina cuando hay ropa · Siempre ha hecho falta las dos manos · El cable se ve cruzado en el tambor
GratisGirarla en vacío: un patinazo sin carga es el trinquete
GratisBajarlo del todo y volver a enrollar en una sola capa
De pagoUn bloque de manivela: una lengüeta no se repara
Fácil · 20 min · Dos de las tres respuestas son gratis, y una es una costumbre

Un tendedero de techo: la placa bajo el techo, dos barras colgadas de cuatro cables y la manivela en la pared con su empuñadura; abajo a la izquierda, la manivela en corte — el tambor con el cable enrollado, la rueda de trinquete, la lengüeta apoyada en ella y el eje de la manivela; a la derecha, dos tambores: uno enrollado en una sola capa ordenada y otro con el cable apilado en un montón

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qué tocar avería correcto Pulsa la manivela, el tambor o las barras

Dos cosas pueden patinar, y la carga dice cuál

Un tendedero de manivela es un tambor, cuatro cables y un trinquete que impide que el tambor gire hacia atrás. Ese trinquete es una pequeña lengüeta de acero con muelle que cae en los dientes de una rueda — y es la única pieza del conjunto que se gasta: la punta se redondea, la lengüeta pasa por encima del diente en vez de encajarse, y el tambor retrocede bajo la carga. Todo lo demás —tambor, cable, barras, placa— es prácticamente indestructible en uso normal.

Así que la pregunta es si el patinazo está en el trinquete o en el tambor, y el propio tendedero lo responde. Gíralo sin nada colgado. Una manivela que patina en vacío patina en la lengüeta: no hay ninguna carga sobre los cables, así que el cable no puede ser el culpable. Una manivela que sube bien en vacío y solo patina cargada es el cable — se ha apilado en el tambor y se cabalga en vez de quedarse en una sola capa.

Por qué forzar empeora una avería de cable

El tambor es estrecho y el cable es rígido, así que solo se enrolla bien en una capa ordenada, vuelta a vuelta. Déjalo cruzarse una vez y la vuelta siguiente se apoya en el cruce, y la siguiente encima: se forma un montón en un extremo, el diámetro efectivo crece, la manivela se vuelve pesada y de pronto ligera cuando el montón se derrumba y el cable se bloquea o se rompe. Es seguir girando lo que convierte una bobina mal puesta en un bloqueo, y es justo el reflejo natural cuando «se pone dura».

El remedio es del todo contraintuitivo: bájalo del todo hasta que el cable salga de la parte útil del tambor, y vuelve a subirlo despacio y regular, guiando el cable con un dedo para que cada vuelta quede al lado de la anterior. Si el montón ya está bloqueado, no fuerces: el cable se doblará y un cable doblado no se endereza lo suficiente para volver a correr. Y la costumbre que hay que abandonar: subir hasta el tope y darle dos vueltas más para asegurarse. Esas dos vueltas no aportan nada a la ropa y todo al desgaste de la lengüeta.

Tres reglas, y la última va del golpe. Nunca aceites el tambor ni el trinquete. La grasa en un tambor retiene el polvo entre las vueltas, y el aceite en una lengüeta la hace resbalar fuera del diente en el que debe encajarse. Los dos deben estar secos. No pases de la carga prevista, y no añadas ropa a un tendedero que ya ha patinado. Una lengüeta que pasa por encima de los dientes acabará soltándose del todo, y una barra que baja con una colada mojada es como estos aparatos hacen daño. Si oíste un golpe y ahora la manivela gira sin ninguna resistencia, el cable se ha roto o se ha salido del tambor. Eso no es un ajuste: para, descarga y cambia el bloque o el juego de cables — seguir girando un cable roto muerde el tambor y convierte una reparación barata en un tendedero nuevo.

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